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El hombre que debería estar muerto. La batalla futura

Del 8 de octubre de 2022 al 5 de marzo de 2023
Exposición actual

Museo Cabañas recibe a Daniel Guzmán este sábado 8 de octubre con la exposición El hombre que debería estar muerto. La batalla futura .

Arranca el mes de octubre en el Museo Cabañas con una muestra que contiene el fruto de los recientes cinco años de trabajo de Daniel Guzmán en la exposición titulada El hombre que debería estar muerto. La batalla futura. Se trata de un conjunto de obras, documentos, artefactos y apuntes, derivados de su largo viaje nutrido por la literatura contemporánea, el punk, el cómic, el cine de terror, las revistas populares, la ciencia-ficción, la cultura masiva traducida en sus dibujos y objetos.
“Somos una antena, y recibimos tantas cosas, para bien y para mal, que hay que filtrarlas, vivimos en constante bombardeo”; la interpretación justo de ese golpe de información diverso en el que estamos inmersos es lo que Guzmán busca en su trabajo visual que ahora veremos en las salas de la 5 a la 7 del Circuito Sur del Museo Cabañas.
Daniel Guzmán nació en la Ciudad de México en 1968, creció en Oaxaca, y estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas con maestros como Gilberto Aceves Navarro y Guillermo Santamarina. Curiosamente fue en Guadalajara donde expuso por primera vez fuera de la CDMX en 1994, en la Galería Arena México de Carlos Ashida, y vive en esta ciudad desde 2015. Él es esencialmente un dibujante que nos interpreta la realidad a través de tinta china, acrílico, lápiz, pastel, en ocasiones por medio de instalaciones o videos. También es un devorador de libros y sus piezas están impregnadas de citas literarias de autores que le apasionan: William Burroughs, Charles Bukowski, José Agustín, Juan Villoro, Roberto Bolaño, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Mark Fisher y Greil Marcus —a quien considera fundamental—, entre otros son los detonadores de las preguntas que se hace Guzmán y que intenta responder en su obra. No sólo son una parte inspiradora para el artista, también encontramos palabras de estos autores en sus dibujos.
Esta búsqueda literaria también permea la exposición que abrirá este sábado 8 de octubre, donde estará de alguna manera presente el libro Rastros de carmín, de Greil Marcus, el primero a través del cual Daniel comprendió que el fenómeno cultural, de la música, de cierta literatura y ciertas actitudes sociales viene de muy lejos, todo presente está integrado por cosas que ya ocurrían hace cientos de años, eso le interesa mezclado con la cultura popular. Y también encontraremos la influencia del chileno Roberto Bolaño, el autor que considera un vínculo con el pasado y el presente, quien “nos hizo recordar cómo éramos en el pasado como jóvenes y nos mostró un presente muy triste y desolador, donde vemos los resultados de todo lo que ha pasado”. El subtítulo de la exposición lleva el guiño a Bolaño a través de Juan Villoro, con la frase la “batalla futura”.

El hombre que debería estar muerto. La batalla futura está dividida en tres espacios: para comenzar llegamos a la sala llamada “Todos somos sitios arqueológicos”, una introducción a ciertos momentos de su trabajo, un prólogo hacia lo que veremos después, como si fuera el pasado del artista. Se integra de piezas de algunas colecciones particulares y el nombre de la sala surge de una cita de Juan Villoro sobre el estilo de Jorge Ibargüengoitia -ambos autores de cabecera de Daniel-, que considera la frase se adapta perfectamente para describir lo que veremos en esta sala, que permitirá al espectador que no conozca el trabajo de Guzmán, tener una visión de quién es esta persona que realiza estos dibujos, en qué entorno social, político, cultural creció, como un contexto, una historia personal de este “hombre que debería estar muerto” o el autor. De ahí partimos al presente: como si fuera una puerta, que nos lleva por un túnel, la siguiente sala, que es más un pasadizo se titula “La dimensión desconocida” inspirada en el programa estadounidense The Twilight Zone, de 1959, que mezclaba terror cósmico, ciencia-ficción, suspenso, y este es un núcleo de tránsito donde encontraremos una serie de dibujos, como una intervención en los muros con citas de libros, fragmentos de cosas que están pegadas, como si fueran “una marcha de despojos, de cadáveres”, donde citas como la de León Trotski, “¡Son gente aislada y triste; han fracasado, su papel terminó! ¡Váyanse adonde pertenecen: al basurero de la historia!”, nos invita a despojarnos de todo lo que no parece que sirva como personas, según el artista. Esta sala es de “tránsito, abres una puerta y pasas a otra cosa”.
La siguiente es la dedicada a “El hombre que debería estar muerto” y en palabras del autor: “Es un ensayo real de las posibilidades de las narrativas que puedo hacer ahora después de más de cinco años de estar dibujando esta serie, fragmentos de cosas que no alcanzas a reconocer muy bien… es como una carnicería, material acumulado, dibujo de sensaciones, de cosas, algunos textos otros no, citas —incluido David Bowie—, pedazos de periódicos, pedazos de canciones”, sobre un armazón de madera intervenido, como un gran dibujo-objeto: “La pieza es una estructura que se desdobla, que resume con pedazos, dibujos, personajes, formas, sobre madera cruda, papel”. Además se suman una serie de catorce dibujos montados en bastidores de madera, “es papel con mucho color, acrílico”. Cierra con un gobelino que realizó Daniel Guzmán en el Taller Mexicano de Gobelinos con Jaime Ashida, que “es una cosmogonía con elementos presentes en todos los dibujos, como un pequeño recorrido”, un resumen. Este es “el inicio de algo nuevo, al menos para mí. La estructura es especial porque el principio de lo que viene”. Para Daniel Guzmán El hombre que debería estar muerto. La batalla futura “es un ensayo visual, es un ejercicio de paciencia, es la exposición en que más a fondo he ido con el dibujo formalmente, técnicamente… dejé que el dibujo me llevara hasta el final”. Para él también es una especie de prólogo, “es como escribir un borrador para llegar a contar la historia que quiero contar”, de aquí en adelante; “ahora voy en busca de ‘formas de volver a casa’”, cierra Daniel Guzmán, parafraseando el título del libro de un joven autor chileno, Alejandro Zambra.

El hombre que debería estar muerto. La batalla futura
De Daniel Guzmán.
Apertura: sábado 8 de octubre, 12 h.
Clausura: 5 de marzo de 2023
Salas 5-7. Circuito Sur.