Compra
tus
entradas
aquí
Exposición pasada

1964: orígenes de la Colección Pueblo de Jalisco

Del 28 de mayo de 2021 al 27 de febrero de 2022
Autor
Varios
Curador
Raúl Rueda
Sala
6 Norte
Fechas
Del 28 de mayo de 2021 al 27 de febrero de 2022

Por Talien Corona Ojeda

La historia de la Colección Pueblo de Jalisco comenzó en 1964, en el marco del Año de las Artes Plásticas de Jalisco, una celebración que implicó una amplia revaloración de la plástica del pasado inmediato y de las nuevas tendencias artísticas que fueron surgiendo en el estado. Varios fueron los homenajes y los actos dedicados al mérito de los creadores jaliscienses que habían logrado reconocimiento a nivel nacional e internacional. En este contexto se llevó a cabo la inauguración de la Casa de las Artesanías de Jalisco, que albergó en su segundo piso, el Primer Salón de Pintura y Escultura Contemporánea. Ahí se exhibieron las obras que conformaron el núcleo inicial del acervo de pintura jalisciense reuinido por Carmen Marín, para el Museo de Arte Contemporáneo de Jalisco, un proyecto que a la fecha no se ha concretado.

Para integrar esta colección, la señora Marín invitó a artistas nacidos en el estado que habían ganado fama y prestigio en la Ciudad de México y en Guadalajara, así como a artistas que no habían nacido en Jalisco, pero que habían logrado el reconocimiento social tras haber desarrollado sus trayectorias en la entidad. Con cada uno negoció la entrega de dos obras: una fue comprada por el Gobierno del Estado y la otra fue donada para el acervo que hoy conocemos con el nombre de Colección Pueblo de Jalisco. Como consecuencia natural, la selección muestra el sesgo de los criterios personales de Marín, sin que esto vaya en detrimento de la memoria histórica que está sustentada en las rutas particulares del desarrollo de la plástica jalisciense del siglo XX.

Como cápsula del tiempo, esta sala abre sus puertas para que nos traslademos al pasado para contemplar los discursos visuales que han conformado nuestra historia local del arte. Si bien es cierto que la muestra no presenta la totalidad del núcleo incial de la Colección del Pueblo de Jalisco, sí despliega las piezas más representativas del periodo de 1910 a 1964. Las imágenes y el tiempo establecen zonas de contacto entre el esteticismo y una modernidad incipiente que se gestaba durante el primer tercio de la centuria y, simultáneamente, observamos en las obras trazas de un eclectiscimo eslabonado con revelaciones del surgimeinto de la vanguardia artística.

En el devenir de los estilos del occidente de México también es posible encontrar los entrecruzamientos con el nacionalismo y los elementos identitarios de la historia de bronce. Sin embargo, son los ritmos del tiempo local y los referentes del contexto, los que marcan la pauta de una producción plástica diversa, que no se ha de clasificar desde la visión monolítica de la historia nacional. Bajo esta lógica, lo que nos enseña la Colección Pueblo de Jalisco es justamente que no hay categorías singulares, sino modernidades, vanguardias y rompimientos que se han redimensionado a la luz de la tradición en el manejo de la línea, la abstracción y la figura en esta región. Por todo lo anterior, es por demás pertinente recordar y reconocer nuestra memoria común a través de la exposición que tenemos ante nosotros.